El manual
Capítulo 03

Los cinco tropiezos de la semana uno

Lo que le pasa a todo el mundo al arrancar y cómo se sale de cada uno sin perder la tarde.

Ninguno de estos es tu culpa ni significa que no seas bueno para esto. Le pasan a todos, incluido Paul cuando empezó. Lo único que cambia es cuánto tardas en salir.

1 · Pedir algo enorme de una vez

Lo que pasa: le encargas "organízame toda la operación del negocio" y te devuelve algo que suena bien y no sirve para nada.

Qué hacer: pídele una sola cosa, la más chica que puedas. Un reporte. Una junta. Un correo. Cuando eso funcione, encadena. Los sistemas grandes se construyen de piezas chicas que ya funcionan, nunca de un solo encargo grande.

2 · No decirle qué es un buen resultado

Lo que pasa: te entrega algo correcto pero que no se parece a como tú lo haces.

Qué hacer: enséñale un ejemplo del bueno. Uno solo basta. "Así entrego yo este reporte, hazlo igual con estos datos" da un resultado radicalmente distinto a "hazme un reporte".

3 · Empezar de cero cada vez

Lo que pasa: repites el mismo contexto todos los días y sientes que le explicas lo mismo para siempre.

Qué hacer: lo que repitas más de dos veces, va escrito en el cerebro. Esa es la señal. Si lo estás tecleando por tercera vez, es que le faltaba estar en un archivo.

4 · Aceptar la primera respuesta

Lo que pasa: te da algo a medias, lo das por bueno y concluyes que no sirve.

Qué hacer: dile qué le falta. Es una conversación, no una máquina expendedora. La segunda y la tercera vuelta es donde sale lo bueno, y cuestan quince segundos.

5 · Guardarlo en cualquier lado

Lo que pasa: a la semana tres tienes cosas útiles regadas y no encuentras nada.

Qué hacer: una carpeta, decidida el primer día, y todo vive ahí. Lo vemos en la sesión 1 y no se negocia después.


Si algo se atora entre lunes y lunes, va al grupo. No lo pelees tres horas tú solo un miércoles: es exactamente ahí donde la gente abandona.